Nuestro café ha sido reconocido como el mejor de la región oriente. Es una tradición de tres generaciones, lo cual nos da la experiencia y el amor que le tenemos al cultivarlo, porque va desde el productor hasta el consumidor. Nuestro lema: “De la mata a la taza”.
Es una mezcla de granos de color azul grisoso profundo que se cultiva en la región montañosa de la Laguna de Ayarza. Sus plantaciones están ubicadas en la Finca Santa Sofía, cuya característica principal es un clima templado, a una altura de 1,700 metros sobre el nivel del mar, en el departamento de Santa Rosa, Guatemala.
En las montañas de San Rafael Las Flores, con una de las mejores vistas para degustar una taza de café al atardecer, se encuentra la Finca Las Nueces, ubicada también en el departamento de Santa Rosa, en el municipio de San Rafael Las Flores, a una altura de 1,850 metros sobre el nivel del mar.
Por otro lado, en las montañas de Mataquescuintla, tenemos la Finca El Pedregal, situada a una altura de 1,550 metros sobre el nivel del mar. Allí se produce una de las mejores tazas de café para el consumidor, con diferentes variedades como: Anacafé 14, Catuai rojo y amarillo, Catimor, Costa Rica 95, Pacamara, Sarchimor, Marsellesa y Maragogype.
Nuestro café se caracteriza por un aroma, acidez, cuerpo y sabor balanceados, clasificado como premium o gourmet. Por su calidad, se considera un café estrictamente duro.
Exportamos desde hace 50 años, actualmente a Estados Unidos, Japón y Europa. Nuestro café cuenta con los sellos Café Practices y Rainforest Alliance, lo que garantiza nuestra responsabilidad social, el cuidado del medio ambiente y la calidad de nuestros granos.
En la región, los caficultores trabajan desde muy temprano con dedicación, amor y compromiso.